Friday 15 November 2013

a note to Jacques Yves Cousteau


Quería escribir esta entrada en español, pese a los varios errores gramaticales y la expresión torpe que seguramente seguirán. Quería escribirlo así porque me gustaría expresar mi pasión por, y mi delicia en, la costa de este parte del país en palabras que reflejan un lado distinto de yo mismo, uno más pensativo, emotivo, y menos analítico que qué pienso que lo suele expresar mi propio uso de mi lengua nativa.

En realidad no he explorado tanto de las playas de Cantabria, pero puedo decir sin duda que lo que sí he visto me ha dado más felicidad y tranquilidad que todas las otras experiencias que he tenido aquí hasta ahora. 

La semana pasado tenía mi primera clase de surf española, en que pude revisar todo de lo que podía recordar de las clases en Boscombe hace un año además de aprender un montón de cosas nuevas, no solo de mi técnica sino también del movimiento de las olas, cómo funciona el oleaje y cómo el cuerpo humano consume la energía durante hacer ejercicio. Era una experiencia genial que no veo la hora de repetir!


Lo que me encanta de esta costa también es la falta de gente, particularmente durante esta temporada; como me hago mayora me doy cuenta de que, mientras que siempre me ha considerado alguien extrovertido, me consuela enormemente en estar sola, ya sea entre una multitud de gente o en una playa vacía. Aquí no hay turistas ni personas por lo general, ya que el tiempo es demasiado incómodo para hacer un poco de baño de sol. La inhospitalidad de esas playas me recuerda de Poole dónde vive mi abuelo así que me ofrece mucho consuelo.


I wanted to write this entry in Spanish, despite the various grammatical errors and clumsy language that will surely ensue. I wanted to write it so because I’d like to express my passion for, and my delight in, the coast of this part of this country in words that reflect a different side to me, one that is more pensive, emotional and less analytical than what I think I tend to express through my own use of my native language.


In reality I haven’t explored the Cantabrian beaches so much but I can say without a doubt that what I have seen has offered me more happiness and peave than all the other experiences that I’ve had here so far.


Last week I had my first Spanish surf lesson, wherein I could go over all that I could remember from lessons in Boscombe last year as well as learning a load of new things, not only to do with my technique but also of the movement of the waves, how swell work and how the human body consumes energy whilst exercising. It was a great experience that I can’t wait to repeat!


What I also love about this coastline is the lack of people, particularly during this season; as I get older I realise that, whilst I’ve always considered myself an extroverted person, I gain huge comfort in being alone, whether than be amidst a crowd of people or on an empty beach. Here there are no tourists nor people in general since the weather is too uncomfortable to do a spot of sunbathing. The inhospitality of these beaches reminds me of Poole where my Grandad lives and thus offers me much comfort.

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